El masaje prenatal, también conocido como masaje de embarazo, promueve la relajación, alivia los nervios y alivia los músculos de la espalda y las piernas en mujeres embarazadas. El masaje prenatal es especialmente beneficioso en el segundo y tercer trimestre, cuando el peso extra en su vientre pone tensión en su espalda.
Antes de recibir un masaje prenatal, haga preguntas para asegurarse de que el masajista haya recibido una capacitación especial.
En las clases avanzadas, los terapeutas de masajes aprenden sobre la fisiología de las mujeres embarazadas. Conocen las posiciones especiales que las mujeres embarazadas requieren en las diferentes etapas de su embarazo y cómo dar al cuerpo una mayor amortiguación y apoyo. Particularmente importante es conocer los puntos de presión que deben evitarse durante el embarazo.
Los spas de calidad no ofrecerán masaje prenatal a menos que tengan un especialista en el personal. También hay masajistas independientes que hacen una especialidad de masaje prenatal y postnatal, especialmente en las grandes ciudades, o que tienen una formación especial.
Conocimiento de posiciones especiales
Un masaje prenatal difiere del masaje tradicional en diferentes formas. Si estás acostado de espaldas, habrá almohadas debajo de tus rodillas y hombros. Si ya has avanzado mucho en tu embarazo, es posible que te encuentres en una posición semi-reclinada, donde mires a la pared en lugar de al techo.
Algunos masajes prenatales también usan refuerzos especiales con un corte profundo en el centro para que pueda tumbarse boca abajo cómodamente. También puede hacerse un masaje en la espalda durante el embarazo acostándose de costado, con almohadas debajo de la cabeza y entre las piernas.
El posicionamiento va a variar dependiendo de dónde se encuentre en su embarazo.
Para el segundo trimestre, todo el masaje se debe hacer con la madre acostada de lado para mantener la presión fuera de la vena cava, la vena grande que lleva la sangre desoxigenada al corazón.
Un masaje prenatal debe ser muy relajante y relajante. Debe evitarse el trabajo de tejido profundo, amasamiento abdominal y ciertos puntos de acupresión. Las mujeres embarazadas también deben evitar los jacuzzis, las aguas termales y los manantiales minerales.
Los beneficios del masaje prenatal
El masaje prenatal proporciona relajación al aliviar el estrés en las articulaciones. Alivia el dolor de cuello y espalda, te ayuda a mantener una buena postura y relaja y proporciona flexibilidad a los músculos del parto. El masaje prenatal ayuda al sistema circulatorio y linfático, lo que permite que la sangre fluya tanto hacia la madre como hacia el bebé.
Estimula diferentes glándulas en el cuerpo, lo que ayuda a estabilizar los niveles hormonales y alivia la tensión nerviosa en todo el cuerpo. Y el toque nutritivo durante el masaje de embarazo promueve la relajación y proporciona apoyo emocional.
No deje de recibir masajes una vez que aparezca el bebé. El masaje posparto (también llamado masaje posnatal) puede ayudar a restaurar su cuerpo a su condición previa al embarazo. Ayuda a realinear el peso de su cuerpo y tonifica la piel demasiado estirada sobre el vientre.
También alivia la tensión muscular y el estrés de los deberes de maternidad.